Síndrome de Asperger.

¿Os imagináis que os dejan un día en un planeta del que no entendéis sus reglas? Esto parece sentir una persona con SA constantemente, desde pequeños.

Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

Los TEA constituyen un trastorno del desarrollo neurológico en el que se producen alteraciones de diferente gravedad (por eso hablamos de espectro). Los TEA no son entendidos como una enfermedad, más bien como un síndrome (conjunto de síntomas) que produce un tipo de neurodiversidad humana.

Aún se desconocen las causas de manera clara aunque se sabe que hay muchos genes implicados. Las personas con esta neurodiversidad tienen, entre otros criterios, alteraciones en 3 áreas: Sociabilidad, Comunicación (verbal y no verbal) y Conducta tanto por déficit como por exceso. Se encuentran muchas diferencias entre una persona con Síndrome de Asperger tanto en comparación con otras personas con el mismo trastorno como a lo largo de su propia vida; de hecho, los casos con severidad más leve (es un continuum) son más heterogéneos que los casos más severos.

S.A: Mitos.

Algunas peculiaridades que desmontan mitos que suele haber al respecto: pueden tener un buen CI y poca creatividad; se suelen ver muy afectadas sus funciones ejecutivas por lo que no es raro encontrar pobre planificación, pobre control de los impulsos, inhibición, respuestas inadecuadas, dificultades en la búsqueda organizada, flexibilidad de pensamiento y acción y problemas en la atención, concentración y la memoria a corto plazo; de algún modo se cree que tiene un componente de trastorno de la percepción puesto que a veces no identifican interacciones, figuras, etc y pueden tener dificultades de aprendizaje en cuanto a pensamiento abstracto, lectura comprensiva, inferencias, habilidades de organización… Hay una gran heterogeneidad entre los sujetos con SA como para poder englobarlos en la imagen de una persona con altas capacidades pero con deficiencias en su interacción social sin más.

En el trailer de “Planeta Asperger”, aunque veamos que tienen un buen lenguaje, se estima que el 53% de los adultos con SA tienen una comprensión y un 41% una expresión por debajo de la de un joven de 16 años.

Según las últimas investigaciones, 25 de cada 10.000 niños padecen algún TEA; de 3 a 7 por cada 1.000 en edad escolar. Las niñas eran las que más diagnosticadas estaban pero en proporción, actualmente, son superadas por los niños de forma considerable.

S.A: Detección precoz.

Para que las personas con estas características no se vean relegadas en distintos ámbitos de su vida (escolar, social. familiar, etc.) y porque es mejor detectar, prevenir, que “curar”, estas son algunas de las señales que podrían ser observadas:

  • Se entretienen alineando o girando objetos.
  • A veces se ríen sin razón aparente.
  • Tienen rabietas con mucha frecuencia.
  • Al hablar no suelen hacer contacto ocular.
  • A veces parece que no oyen.
  • Se alteran mucho con los cambios.
  • No muestran interés por relacionarse con otros niños de su edad.
  • Posible aparición de problemas de conducta (conducta desafiante).